martes, 29 de noviembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
[25 de Noviembre] No permitiremos que nuestras hijas nazcan esclavas
María, 8 años, crece en una
familia en que la madre y la abuela no opinan en las discusiones sobre
temas públicos o políticos. Cristina, 15 años, tiene que volver a
casa antes que su hermano varón y disfruta de menos libertades que
éste. Eva, 18 años, dedica gran parte de su tiempo libre a cuidar su
imagen para agradar a su pareja. Belén, 25 años, con un sueldo
inferior al de sus compañeros tiene que aguantar el acoso sexual de su
jefe. Alicia, 35 años, compatibiliza su trabajo con el cuidado de la
casa, los niños y los padres de su marido. Elisa, 38 años, es forzada
sexualmente por su pareja. Laura, 40 años, ha aguantado la primera
bofetada de su marido. Libertad, 42 años, otra mujer asesinada en un
acto de violencia machista.
Seguramente si nos preguntaran qué nos viene a la cabeza al pensar en la expresión “violencia machista” o “violencia de género” muchas y muchos de nosotros daríamos una respuesta similar a la de los dos o tres últimos casos de la lista -aquí ficticios, pero no por ello irreales-. Se trata de casos que han ocupado las aperturas de los noticiarios con más audiencia y llenado las páginas de los periódicos más leídos. Como si de algo ajeno se tratara, a menudo tomamos relativa conciencia sobre estos hechos a través de titulares rimbombantes que nos los presentan como sucesos puntuales y totalmente desconectados de las realidades cotidianas. Frente a esto, otra lectura es posible.
Lejos de ser algo eventual y alejado, las palizas, violaciones y asesinatos contra mujeres con el único motivo -si es que puede ser llamado motivo- de su género constituyen solamente la punta del iceberg. Se erigen en la más contundente expresión de un sistema patriarcal que ejerce continuamente miles de violencias y agresiones hacia una generosa mitad de su población: la femenina. Es por ello que cabe decir que no sólo duelen los golpes, que no sólo los golpes son violencia. O lo que vendría a ser lo mismo, que el sistema patriarcal condiciona brutalmente tanto a las mujeres como esclavas/dominadas, como a los hombres como esclavizadores/dominantes, aunque no haya golpes.
Sin olvidar a todas aquellas mujeres que han sido asesinadas, violadas o torturadas; e incluso en el acto de recordarlas para evitar que se repita su misma historia, queremos denunciar hoy aquí las múltiples agresiones a que estamos sometidas diariamente todas las mujeres. Se trata de decir alto y claro de una vez que no son ni manías de unas pocas, ni pequeños hechos sin importancia, sino el origen de esas violencias que sí se leen en los periódicos. Queremos poner de relieve que esos pequeños gestos son el primer escalón de un continuo de violencias patriarcales de cuyo estadio más alto sí somos conscientes todas y todos.
En este sentido podríamos hablar de violencias y agresiones en todos o casi todos los ámbitos vitales de la mayoría de las mujeres. Este amplio abanico incluye las experiencias más cotidianas en todos los sentidos: desde la feminización del paro y las condiciones laborales precarias – agudizada además por la crisis del sistema capitalista-, el problema de la doble jornada laboral, hasta las microviolencias en pareja, pasando por los usos no inclusivos del lenguaje, la relegación de las mujeres a lo doméstico/privado con respecto a lo público -acentuada especialmente en aspectos como la desigual posesión de espacios como las calles o la nocturnidad o la inexistencia de una coeducación real-, y un larguísimo etcétera que haría alargar estas líneas hasta el infinito.
Un ejemplo a destacar de lo anterior, por ser especialmente ilustrativo, es el concerniente al derecho de las mujeres al control sobre el propio cuerpo. Supuestamente existe una ley garante de este derecho mediante el aborto, si bien no totalmente libre, sí completamente gratuito. Ahora bien, nos encontramos ante una realidad en que un gran número de mujeres castellanas se enfrenta a la denegación fáctica del derecho al aborto. En esta situación se encuentran las mujeres de Castilla sur que son externalizadas a clínicas privadas bajo el pretexto de la objeción de conciencia de los profesionales; una vez allí, las clínicas se niegan ejecutar el aborto de manera gratuita alegando el impago por parte de la seguridad social. En otros casos, como son las provincias de La Rioja, León, Salamanca, Segovia y Soria las usuarias son derivadas a otras provincias por los servicios públicos. En añadidura a lo anterior, las mujeres que finalmente deciden ejercer su derecho a la interrupción del embarazo son obligadas a leer ciertos documentos en contra de esta práctica.
Vemos en este ejemplo, como en cualquiera de los anteriores, una clara demostración de cómo un sinnúmero de agresiones contra una mujer por el hecho de ser mujer pueden tener perfecta cabida dentro de la normalidad de un sistema patriarcal. Nos encontramos ante la demostración de cómo agresiones de todo tipo – físicas, coercitivas, etc.- se insertan en lo que es legal y/o habitual para nuestra realidad social quedando invisibilizado su carácter violento y sexista.
Ante semejante situación creemos que ha llegado el momento de decir ¡basta! No queremos más mujeres muertas ni torturadas, ni tampoco humilladas, discriminadas ni relegadas. Y creemos también que ha llegado el momento de saber que podemos decir basta. De creernos de una vez que si ningún sistema de dominación ha conseguido mantenerse en el poder por la sola coacción, tampoco el patriarcado nos va a poder mantener atadas si nosotras nos levantamos. No existe opción digna de futuro que no pase por tomar nuestros cuerpos y nuestras vidas, nuestras calles y nuestros barrios. Ha llegado la hora de luchar, porque no vamos a tolerar ni una agresión más. ¡Nuestra yesca también arderá! Si Castilla no es feminista, tampoco podrá ser comunera.
Castilla en cifras:
En 2009 en toda Castilla 2.054 mujeres sufrieron delitos contra su libertad sexual. 33.329 fueron las denuncias interpuestas por violencia de género. Y 7 las mujeres asesinadas. Por desgracia estos datos no varían mucho de un año a otro.
En 2010 14 fueron las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. 10.271 fueron las órdenes de protección aprobadas, y 33.178 las denuncias presentadas por violencia de género.
Y en lo que va de año 2011 10 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. En el primer trimestre del año los datos que aparecen muestran 1605 las órdenes de protección aprobadas y 7879 las denuncias interpuestas por violencia de género.
Encontrar estos datos es relativamente complicado, pues estas informaciones no fluyen con normalidad. La no difusión de estos datos no es o no puede ser casual, sino la estrategia y vergüenza de los poderosos, a los cuáles no les interesa que el pueblo conozca las miserias del patriarcado en nuestro pueblo. Así como mencionar cuántas agresiones dentro de la violencia de género, no son denunciadas o incluso no son denunciables, así como cuántas no se consideran denuncias de violencia de género, como el caso de las denuncias de intento de violación computadas como agresiones comunes al no consumarse la agresión sexual.
Seguramente si nos preguntaran qué nos viene a la cabeza al pensar en la expresión “violencia machista” o “violencia de género” muchas y muchos de nosotros daríamos una respuesta similar a la de los dos o tres últimos casos de la lista -aquí ficticios, pero no por ello irreales-. Se trata de casos que han ocupado las aperturas de los noticiarios con más audiencia y llenado las páginas de los periódicos más leídos. Como si de algo ajeno se tratara, a menudo tomamos relativa conciencia sobre estos hechos a través de titulares rimbombantes que nos los presentan como sucesos puntuales y totalmente desconectados de las realidades cotidianas. Frente a esto, otra lectura es posible.
Lejos de ser algo eventual y alejado, las palizas, violaciones y asesinatos contra mujeres con el único motivo -si es que puede ser llamado motivo- de su género constituyen solamente la punta del iceberg. Se erigen en la más contundente expresión de un sistema patriarcal que ejerce continuamente miles de violencias y agresiones hacia una generosa mitad de su población: la femenina. Es por ello que cabe decir que no sólo duelen los golpes, que no sólo los golpes son violencia. O lo que vendría a ser lo mismo, que el sistema patriarcal condiciona brutalmente tanto a las mujeres como esclavas/dominadas, como a los hombres como esclavizadores/dominantes, aunque no haya golpes.
Sin olvidar a todas aquellas mujeres que han sido asesinadas, violadas o torturadas; e incluso en el acto de recordarlas para evitar que se repita su misma historia, queremos denunciar hoy aquí las múltiples agresiones a que estamos sometidas diariamente todas las mujeres. Se trata de decir alto y claro de una vez que no son ni manías de unas pocas, ni pequeños hechos sin importancia, sino el origen de esas violencias que sí se leen en los periódicos. Queremos poner de relieve que esos pequeños gestos son el primer escalón de un continuo de violencias patriarcales de cuyo estadio más alto sí somos conscientes todas y todos.
En este sentido podríamos hablar de violencias y agresiones en todos o casi todos los ámbitos vitales de la mayoría de las mujeres. Este amplio abanico incluye las experiencias más cotidianas en todos los sentidos: desde la feminización del paro y las condiciones laborales precarias – agudizada además por la crisis del sistema capitalista-, el problema de la doble jornada laboral, hasta las microviolencias en pareja, pasando por los usos no inclusivos del lenguaje, la relegación de las mujeres a lo doméstico/privado con respecto a lo público -acentuada especialmente en aspectos como la desigual posesión de espacios como las calles o la nocturnidad o la inexistencia de una coeducación real-, y un larguísimo etcétera que haría alargar estas líneas hasta el infinito.
Un ejemplo a destacar de lo anterior, por ser especialmente ilustrativo, es el concerniente al derecho de las mujeres al control sobre el propio cuerpo. Supuestamente existe una ley garante de este derecho mediante el aborto, si bien no totalmente libre, sí completamente gratuito. Ahora bien, nos encontramos ante una realidad en que un gran número de mujeres castellanas se enfrenta a la denegación fáctica del derecho al aborto. En esta situación se encuentran las mujeres de Castilla sur que son externalizadas a clínicas privadas bajo el pretexto de la objeción de conciencia de los profesionales; una vez allí, las clínicas se niegan ejecutar el aborto de manera gratuita alegando el impago por parte de la seguridad social. En otros casos, como son las provincias de La Rioja, León, Salamanca, Segovia y Soria las usuarias son derivadas a otras provincias por los servicios públicos. En añadidura a lo anterior, las mujeres que finalmente deciden ejercer su derecho a la interrupción del embarazo son obligadas a leer ciertos documentos en contra de esta práctica.
Vemos en este ejemplo, como en cualquiera de los anteriores, una clara demostración de cómo un sinnúmero de agresiones contra una mujer por el hecho de ser mujer pueden tener perfecta cabida dentro de la normalidad de un sistema patriarcal. Nos encontramos ante la demostración de cómo agresiones de todo tipo – físicas, coercitivas, etc.- se insertan en lo que es legal y/o habitual para nuestra realidad social quedando invisibilizado su carácter violento y sexista.
Ante semejante situación creemos que ha llegado el momento de decir ¡basta! No queremos más mujeres muertas ni torturadas, ni tampoco humilladas, discriminadas ni relegadas. Y creemos también que ha llegado el momento de saber que podemos decir basta. De creernos de una vez que si ningún sistema de dominación ha conseguido mantenerse en el poder por la sola coacción, tampoco el patriarcado nos va a poder mantener atadas si nosotras nos levantamos. No existe opción digna de futuro que no pase por tomar nuestros cuerpos y nuestras vidas, nuestras calles y nuestros barrios. Ha llegado la hora de luchar, porque no vamos a tolerar ni una agresión más. ¡Nuestra yesca también arderá! Si Castilla no es feminista, tampoco podrá ser comunera.
Castilla en cifras:
En 2009 en toda Castilla 2.054 mujeres sufrieron delitos contra su libertad sexual. 33.329 fueron las denuncias interpuestas por violencia de género. Y 7 las mujeres asesinadas. Por desgracia estos datos no varían mucho de un año a otro.
En 2010 14 fueron las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. 10.271 fueron las órdenes de protección aprobadas, y 33.178 las denuncias presentadas por violencia de género.
Y en lo que va de año 2011 10 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. En el primer trimestre del año los datos que aparecen muestran 1605 las órdenes de protección aprobadas y 7879 las denuncias interpuestas por violencia de género.
Encontrar estos datos es relativamente complicado, pues estas informaciones no fluyen con normalidad. La no difusión de estos datos no es o no puede ser casual, sino la estrategia y vergüenza de los poderosos, a los cuáles no les interesa que el pueblo conozca las miserias del patriarcado en nuestro pueblo. Así como mencionar cuántas agresiones dentro de la violencia de género, no son denunciadas o incluso no son denunciables, así como cuántas no se consideran denuncias de violencia de género, como el caso de las denuncias de intento de violación computadas como agresiones comunes al no consumarse la agresión sexual.
Porque las mujeres, ellas, nosotras, somos pueblo, ¡NO PERMITIREMOS QUE NUESTRAS HIJAS NAZCAN ESCLAVAS!
Yesca, la juventud castellana y revolucionaria
[27 de Noviembre] Marchas al Congreso contra la crisis y el capital
El pasado 19 de junio, decenas de miles
de trabajador@s caminamos desde nuestros barrios y pueblos hasta el
Congreso de los Diputados. La amplia unidad de acción alcanzada gracias a
la confluencia de numerosos sectores populares en lucha, permitió
mostrar el rechazo a unos recortes laborales y sociales que los
banqueros, empresarios y su sistema capitalista nos imponen, siendo
ejecutados y legalizados por los gobiernos y parlamentos de turno al
servicio de sus intereses de rapiña.
La agresión no ha cesado con duros
recortes en salarios, despidos masivos, reducción y privatización de
servicios públicos, subidas de precios e impuestos, precarización de
contratos y condiciones laborales, etc. Dicen que no hay dinero, pero no
falta para la banca, para los repartos de beneficios, para jubilaciones
millonarias a los directivos, o para las guerras de invasión a otros
países o los escudos anti-misiles. Y todas estas decisiones se toman a
espaldas del pueblo, como la última reforma de la constitución
monárquica que da “prioridad absoluta” al pago de la deuda especulativa
frente a todo tipo de gasto o necesidad social.
Por ello la lucha debe continuar, y
debemos pasar de la resistencia a la ofensiva, exponiendo nuestras
propias medidas para superar esta crisis que es consustancial al sistema
capitalista.
Para avanzar es necesario consolidar los
lazos entre el sindicalismo participativo en los centros de trabajo, y
las asambleas de trabajadores y populares de los barrios y pueblos, así
como entre los diferentes sectores en lucha cuya confluencia dará más
fuerza al conjunto de las movilizaciones, hacia una huelga general y
hasta conseguir nuestros objetivos.
Por todos estos motivos, las asambleas
de trabajadoras y trabajadores de pueblos y barrios de Madrid hemos
decidido impulsar las segundas marchas al Congreso, que tendrán lugar el
domingo 27 de noviembre. La fecha no es casual, pues será una semana
después de celebradas las elecciones generales. La razón es que queremos
llevar al parlamento, donde se adoptan las decisiones que a todos
afectan, nuestras reivindicaciones. Salga quien salga elegido para
formar gobierno, las y los trabajadores queremos ser protagonistas de
nuestro futuro y no dejarlo en manos de quienes prometen pero luego
legislan al servicio de los poderosos.
Animamos a todas las organizaciones,
asambleas de trabajadores y populares, de centros de trabajo, de estudio
y de barrios y pueblos, a todos los sectores sociales en lucha contra
los recortes que tratan de imponer, a sumarse a esta iniciativa que está
abierta a la participación de todas y todos, con la intención de
mantener la lucha hasta que veamos cumplidas las reivindicaciones que
ese día llevemos entre todos al Congreso.
CAMINEMOS JUNT@S CONTRA LA CRISIS Y EL CAPITAL A LA HUELGA GENERAL
La columna vicalvareña saldrá desde Valdebernardo a las 9:30
ASAMBLEAS DE TRABAJADORES DE PUEBLOS Y BARRIOS DE MADRID
lunes, 21 de noviembre de 2011
[Elecciones] Caen los dos grandes partidos en Vicálvaro
Hoy día de jornada post-electoral podemos revisar tranquilamente los datos de estas elecciones en nuestro pueblo.
Siguiendo la tendencia de muchas otras poblaciones, en Vicálvaro hemos podido comprobar como los dos grandes partidos pierden votos, destacando la caída del PSOE, que pierde 6730. También baja el PP que pierde 183 votos respecto a los anteriores comicios estatales.
Por contra, se ha notado una importante subida tanto de IU que gana 1555 votos, como de los ultranacionalistas de UPyD que ganan 2716 votos, dato muy preocupante para la izquierda.
Respecto a los partidos minoritarios hay que decir que prácticamente todos han subido doblando o triplicando sus votos (
PACMA,
PUM+J, PCPE, SAIN, POSI, RPS PH), destacando la irrupción con fuerza de Equo (720) y Anticapitalistas (174).
En lo referente al descontento acumulado, hay que decir que tanto la abstención (24'85%), como el voto nulo (369) y blanco (387) han subido, respecto a las anteriores. De hecho la abstención se presenta como segunda opción de los vicalvareños con 11.524 personas.
Sumando los votos de izquierda, de los partidos minoritarios y el voto protesta (abstención, nulo, blanco) alcanzamos un total de 18161 personas que en Vicálvaro no han colaborado ni con el bipartidismo de PP y PSOE ni con la demagogia nacionalista de UPyD. A esta cifra (39% del censo) debemos sumarle la cantidad de vicalvareños que no pueden votar por ser recién llegados sin papeles o comunitarios sin derecho a voto.
Por lo tanto, no hay lugar para sentimientos derrotistas, el análisis que debemos realizar es que el bipartidismo ha caído, que la crisis sólo acaba de empezar y que la respuesta está en la calle.
¡Qué no nos engañen! ¡No es una crisis, es que ya no les queremos!
martes, 15 de noviembre de 2011
[16 de Noviembre] Vicálvaro sale a la calle por la Educación Pública
El próximo miércoles 16 de Noviembre a las 18:30, el pueblo de Vicálvaro se volverá a echar a la calle en defensa de la Educación Pública y de Calidad, en una marcha que tendrá comienzo en la plaza de la Vicalvarada para acabar en la Plaza de Don Antonio de Andrés, frente a la Junta Municipal.
En esta ocasión, se prevee que la marcha tenga mucha más participación, ya que a parte de la comunidad educativa de los 3 institutos públicos de Vicálvaro, se suman también los AMPAs de varios colegios, la asamblea de Toma la Facultad de la URJC, las asociaciones de vecin@s y la Asamblea de Jóvenes. De esta manera, se fomenta la unidad vecinal y de los diferentes escalones de la comunidad educativa, tan necesaria para defender nuestros servicios públicos.
Desde Vicálvaro en Castilla animamos a la comunidad educativa y al pueblo vicalvareño a salir a la calle el miércoles, así como a recordar a l@s compañer@s de ambas Castillas, que se encuentran en situaciones similares, especialmente a las personas afectadas por los recortes en educación en Castilla-La Mancha.
¡Por una educación del pueblo y no del mercado! ¡Apoyemos la lucha del profesorado!
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