miércoles, 17 de febrero de 2010

Muchas más Marías Pacheco

Estas líneas se proponen reflexionar sobre un par de noticias que hemos podido conocer esta semana pasada. Por un lado, la crónica del emotivo homenaje realizado en Toledo a la comunera castellana María Pacheco el pasado día 6 de Febrero.

María Pacheco organizó la resistencia de Toledo ante las tropas imperiales que habían derrotado militarmente el 23 de abril de 1521 en Villalar a las tropas comuneras capitaneadas por Bravo, Padilla y Maldonado. En Toledo, durante varios meses, hasta febrero de 1522, y con Maria Pacheco a la cabeza, continuó una historia de resistencia, que no sólo es importante como resistencia contra el imperialismo de Carlos V, si no que también tiene un significado por lo que a la lucha por la empancipación de las mujeres se refiere. Sin embargo, cuando los libros de historia hablan del caso de Maria Pacheco, aparece nombrada de pasada como simplemente la esposa de Juan Padilla, que guiada por el amor al difunto comunero se rebeló contra el poder imperial. Un argumento claramente patriarcal para evitar reconocer el papel de las mujeres en la historia de las luchas sociales. Pero un argumento que, como la sociedad patriarcal, se tambalea por su propia debilidad, y se tambalea cada vez que se demuestra una vez más que tanto las mujeres como el pueblo entero son capaces de recordar su historia.

Por otro lado, otra noticia ocurrida en Vicálvaro nos acercaba a otro capítulo más cercano de la lucha de las mujeres castellanas por conseguir su emancipación de la sociedad patriarcal, y en este caso la reivindicación iba dirigida al derecho a decidir sobre su maternidad y sus propios cuerpos, así como a tener una sexualidad libre. Aunque parezca que el poder de la Iglesia y del integrismo católico se ha ido desvaneciendo con el tiempo, hechos como el de la negativa de la farmacia de Lago Van a distribuir pastillas anticonceptivas nos recuerdan que el terrorismo patriarcal y la mentalidad integrista están a la orden del día, y que son amparados desde las instituciones. Sin ir más lejor, el Ayuntamiento de Madrid acaba de ceder al Arzobispado nuevos terrenos públicos en la zona de la Catalana, que se suman a los que se cedieron hace 8 años en Valderribas.


Por suerte, aún contamos en Castilla con muchas Marías Pacheco que día a día sufren las consecuencias de la sociedad patriarcal, pero no se limitan a callarse. Todo lo contrario, se rebelan y luchan para construir una sociedad más justa donde la opresión de género no sea nuestro pan de cada día.

jueves, 21 de enero de 2010

¿Un cementerio nuclear a 55 km de Vicálvaro?

Hoy, a dia 21 de Enero, el Ayuntamiento de Yebra (La Alcarria) ha aprobado (5 votos a favor del PP y 2 en contra del PSOE) la candidatura para acoger un cementerio nuclear. Hacia el pleno del Ayuntamiento se han acercado muchxs vecinxs para protestar, sin que, como era de esperar, sirviera de nada.
El municipio de Yebra, cercano a la extinta central nuclear de Zorita, se convierte así en un candidato para el futuro cementerio nuclear que albergará Castilla.
Este es solo un ejemplo más de la destrucción del territorio rural castellano, como lo es, en un caso más cercano para nosotrxs la Térmica de Valdemingómez (una de las 8 que existen en el sureste de la actual provincia de Madrid).
Las consecuencias que podría tener este cementerio nuclear para lxs vicalvareñxs y el resto de castellanas y castellanos, así como para nuestra naturaleza, de momento son imprevisibles. Pero, hay que recordar que el problema de la destrucción sistemática de la naturaleza y del territorio es una necesidad para el mantenimiento del actual sistema capitalista, por lo que las soluciones para este problema se deben plantear de forma integral. En nuestras manos queda.

lunes, 11 de enero de 2010

Aclaraciones sobre el derecho popular

Queremos dar desde aquí las gracias a nuestro amigo Félix Rodrigo por algunas de las correcciones que nos ha enviado sobre el texto referente a nuestra comarca, la Tierra de Madrid. Agradecemos también su labor por conocer mejor la sociedad popular tradicional y la democracia asamblearia de los concejos castellanos de la época. Así, como el nos dice, el fuero de Madrid de 1202 no fue "Real", es decir, concedido por la Corona. Ningún fuero lo es, salvo los posteriores al siglo XIII. En el de Madrid precisamente, se expone claramente que fue redactado por lxs propixs vecinxs, tratándose por tanto, de derecho popular y no estatal. Para comprobar esto se puede acudir al fuero de Madrid y leer el encabezamiento.

También nos dice Félix que echa en falta una referencia a los comunales, tierras que fueron importantes en la villa de Madrid y que han existido hasta el siglo XIX. De hecho, nos cuenta, en el municipio independiente de Getafe, todavía se cuenta con una dehesa comunal en la salida hacia Toledo. Nos anima pues, a investigar si en Vicálvaro también ha existido este tipo de propiedad y averiguar en que momento histórico fueron usurpadas por el Estado.

Desde aquí hemos actualizado los artículos y le agradecemos de nuevo su colaboración.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Cambio de diseño

Bienvenidxs a la web de Vicálvaro en Castilla, hemos estado remodelando todo un poco así que quizás podéis encontrar algunos fallos en la página. De momento hemos agrupado los artículos por categorías, hemos cambiado la imagen y hemos añadido algunos enlaces

También informamos que volveremos a tener actividad dentro de poco, de hecho ahora mismo estamos trabajando en un artículo sobre aquellxs vicalvareñxs que fueron fusiladxs por los golpistas entre 1939-45.

Por ahora seguiremos en pruebas y os pedimos que perdoneis las molestias.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Julio de 1936. Vicálvaro detiene un golpe de Estado


A continuación vamos a explicar uno de los episodios de nuestra historia más cercana y quizás de los más desconocidos. La realidad es, que en el Estado español, especialmente en Castilla, hay muchos tapujos y miedos a la hora de hablar de lo que sucedió durante la primera mitad del siglo XX y los enfrentamientos sociales que hubo, los cuales desembocaron en la tragedia de la Guerra Civil. Desde este blog, ya avisamos desde el primer día que la historia nunca se escribe de manera neutral y no vamos a jugar también nosotrxs a esconder nada. Nuestro humilde punto de vista es que el conflicto que se vivió entre el 36 y el 39 no fue simplemente una guerra entre hermanxs, como se suele decir a menudo, sino que, a pesar de la relevancia de las rencillas personales en el conflicto, creemos que las causas trascendían más allá y que existían bandos diferenciados, los cuales no son comparables entre sí, ni por sus ideologías, ni por sus actitudes.


La intensidad de la vida política a principios de siglo era considerable. Las condiciones sociales en las que se veía sumida la clase obrera y el campesinado producían un malestar social muy elevado. Por otro lado, diferentes ideas políticas habían ido nutriendo la sociedad castellana desde finales del siglo XIX: demócratas, federalistas, socialistas, anarquistas... En lo que toca a nuestro pueblo, las ideas que habían calado en parte de lxs campesinxs y obrerxs fueron el socialismo que promulgaba entonces el PSOE y el anarquismo de la CNT. Ambas organizaciones tuvieron su sede en la Avenida Real hasta el triunfo del fascismo en la Guerra Civil, cuando se ilegalizaron las organizaciones obreras(*) y se estableció en la misma calle la sede del sindicato vertical franquista, la CNS. Por cierto que también se estableció en la Plaza una sede de la Falange, en el mismo lugar donde curiosamente hoy reside la sede del PP y una entidad bancaria. Paralelismos históricos que no dejan de ser graciosos y que nos recuerdan que la llamada Transición no ha cambiado tantas cosas como creemos.



En este estado de cosas, la tensión social iba en aumento y el Vicálvaro proletario respondía contra los símbolos de la opresión que sufrían a diario. Ejemplos de ello son el recibimiento que parece ser que tuvo Gil Robles, líder derechista de la CEDA, cuando apareció a visitar nuestro pueblo y fue acompañado hasta la estación de tren por una lluvia de verduras y todo tipo de objetos, o el hecho de que las religiosas del convento, las cuales ya habían recibido insultos y alguna pedrada en sus ventanas, tuvieran que salir de Vicálvaro escoltadas por la Guardia de Asalto debido al temor de sufrir un estallido de ira popular en plena época del anticlericalismo de la República. Incluso la misma Guardia Civil tuvo que pedir ayuda a los militares del cuartel para que protegieran su sede en la Avenida Real pocos días antes del comienzo de la Guerra.



El estallido de la Guerra Civil parecía cada vez más inminente y eso lo tenían en cuenta las organizaciones obreras, que se mentalizaron para afrontar lo peor que pudiera venir. El golpe de Estado se venía preparando hacía meses por parte de militares rebeldes que habían hecho su carrera en África, apoyados por las élites terratenientes y ante la expectación de la clase burguesa dividida que no sabía bien como afrontar las cosas y hacia que bando arrimarse. La mayoría de militares ya tenía noticias de lo que se estaba preparando y así pasó en el cuartel de Vicálvaro, donde el Coronel Jefe, Manuel Thomas Romero, empezó a replegar las tropas y comunicó a los oficiales y suboficiales su intención de sumarse al alzamiento golpista contra las clases populares y la República burguesa, dando la oportunidad de marchar a quienes no estuvieran de acuerdo. Algunos oficiales y la mayoría de suboficiales lo hicieron, aún así el acuartelamiento de Vicálvaro, sede del Regimiento de Artillería Ligera, se sumó el día 18 a la rebelión militar.



Por su parte, las organizaciones obreras estaban a la expectativa. El día 17 de Julio llegan las primeras noticias al Comité de Defensa de la CNT, que se encuentra en una reunión de valoración sobre la huelga de la construcción que está viviendo entonces Madrid. Al principio se toma como otro rumor más de tantos que corrían en aquellos meses, pero rápidamente se contrasta la información y se organizan turnos de guardia en las barriadas obreras de Madrid. Aquella noche, el centro de la villa está lleno de militantes obrerxs expectativxs y armadxs, que pasan la noche en vela hasta que a las 8 de la mañana del 18, la radio da la noticia que confirma la rebelión militar en Marruecos y gran parte de la península. Las reuniones se suceden, se necesitan armas y organizarse, e inmediatamente se piensa en liberar a lxs presxs para que puedan ayudar a la lucha. El Comité de Defensa inicia una actividad frenética; se asaltan armerías, se incautan los automóviles necesarios (el sindicato de taxistas ya había cedido unos cuantos), etc. El ir y venir de los delegados barriales es constante y se empiezan a organizar grupos de obrerxs para acudir a focos de rebelión de toda la comarca como los cuarteles de la Montaña, Campamento, Vicálvaro, Carabanchel, Getafe... A Vicálvaro, pronto llegarán a ayudar milicianos de Vallecas y Coslada principalmente. Les esperan las cuatro ametralladoras que se han preparado en el cuartel apuntando contra el pueblo.



Finalmente, el día 19 las fuerzas obreras, donde destacan la CNT y la UGT, se lanzan contra los cuarteles con las pocas armas que han reunido y se suceden enfrentamientos terribles. Las milicias tienen cercados todos los cuarteles de la Tierra de Madrid, que van cayendo uno detrás de otro y con ellos nuevas armas para continuar la lucha. En Vicálvaro llegará a aparecer un avión republicano que lanzaría un par de bombas contra el cuartel, pero se retiraría ante el fuego de las ametralladoras. El día 20 cae el cuartel más importante, el de la Montaña, y ante esto Thomas plantea la rendición. Habían sido dos días de cerco al cuartel y una tensión constante, probablemente con una gran cantidad de soldados favorables a las fuerzas obreras, con peligro de desobedecer las órdenes. Hacía la 1 de la tarde, aparecen los Guardias de Asalto de la República para llevarse detenidos a los oficiales, algunos de los cuales son fusilados, no siendo el caso de Thomas, quien parece ser que murió meses más tarde en una prisión de Valencia. El cuartel ha caído y ahora la artillería vicalvareña será decisiva para los posteriores capítulos de la guerra.



Al amanecer el día 21 la derrota del golpe fascista parece segura. Las posturas se radicalizan ante la intensidad del conflicto. En Vicálvaro, la Iglesia es saqueada y quemada y se realizan diferentes ejecuciones políticas. Se confiscan diferentes fincas para cultivar cereales para el pueblo y más tarde se utilizará la Iglesia como granero para guardar la producción. Por su parte, el convento hará las veces de hospital improvisado. Se avecinan tiempos duros para la población vicalvareña, ya que el cerco que el fascismo tiene sobre Madrid se irá haciendo cada vez más grande, entrando entre los planes militares llegar a la capital atravesando nuestro pueblo y Vallecas. Debido a ello, en el mes de noviembre será enviada a Vicálvaro la IX Brigada Internacional. Pero eso ya es otro capítulo aparte.



(*)La CNT había estado ya ilegalizada durante la dictadura de Primo de Rivera, y la República tampoco fue la panacea ya que muchos militantes permanecían en las prisiones y muchas publicaciones censuradas.



Bibliografía:

GUZMÁN (De), E. Madrid rojo y negro. Ed. Anaya-Oberón, Madrid 2004.

VV.AA. (Vicus Albus) Historia de Vicálvaro. Ayuntamiento de Madrid, 1987.