
El 20 de noviembre es ya una fecha
significativa en el calendario combativo de Castilla. Una fecha en la
que algunos recuerdan tiempos pasados de franquismo, y muchas otras
personas, cada vez más, salimos a la calle para pisar fuerte, para reivindicarnos antifascistas.
Aquellas personas que decidimos dar la cara, recoger el relevo de
quienes lucharon tiempo atrás, manteniendo el puño en alto para las y
los que vengáis hasta ganar.
Los hay que pensarán que el
fascismo es cosa del siglo pasado, cosa de aquellos viejos sistemas… lo
cierto es que más antigua es la monarquía, un sistema medieval cuyo
anacronismo aún sufrimos. Es más, sufrimos una monarquía impuesta por el fascismo que oprimió nuestra tierra.
Y más que una monarquía, todo un aparato de Estado, de represión y
opresión impuesto y que ningún joven castellano o castellana hemos
podido decidir si lo queríamos o no.
Y así, vemos como el
sistema mantiene la represión al más puro estilo fascista. Golpeando con
dureza, con la política del castigo ejemplar, a toda aquella persona
que se levante contra esta sin razón de sociedad depredadora y
capitalista. Vemos como la monstruosa cara de Rubalcaba encabeza el ariete que no cesa en el intento de derribar las opciones políticas disidentes,
especialmente las que más agudizan el conflicto con el sistema: las
luchas revolucionarias de liberación nacional. Y así vemos como cientos
de presos políticos se mantienen en sus cárceles, centros de exterminio;
bajo condena ni más ni menos que por luchar por la defensa de su pueblo
y territorio, por el socialismo, por el anarquismo, por la liberación
de espacios, por luchar contra la barbarie neonazi, por defender los
derechos sociales y luchar contra la opresión, por simplemente
organizarse al margen del Estado o por simplemente ser solidario y no
agachar la cabeza.
Vemos como todas las figuras públicas se
tiñen de demócratas y tolerantes, pero luego no les tiembla la mano para
firmar leyes intolerantes contra gentes venidas de fuera, como siembran
la semilla del odio racial entre la sociedad.
Vemos como en nuestros pueblos y ciudades sigue habiendo presencia de grupúsculos que llevan a cabo un fascismo callejero.
Intenta dar una imagen rebelde y alternativa al sistema. Pero lo cierto
es que sirve al propio sistema para hacerle muchas veces el trabajo
sucio, le sirve de perro de presa. Centra su mensaje –y en muchas
ocasiones sus acciones violentas- en culpar de los problemas de la clase
trabajadora nativa a la inmigración. De esta forma les usa como chivo
expiatorio y desvía la atención hacia un foco de población que sufre
también la explotación capitalista. Los problemas de la clase trabajadora nativa no los provoca la inmigración, sino que los provoca el sistema capitalista en sí. Estos
grupúsculos fascistas también sirven al sistema capitalista a pie de
calle como fuerza de choque contra las alternativas realmente
revolucionarias. Así, vemos como son habituales las agresiones contra
jóvenes de la izquierda revolucionaria.
Y en otra maniobra de distracción
invierten miles de millones en espectáculos deportivos. Eventos en los
que la población no ha participado, como son los triunfos de las
selecciones españolas. Nos los venden como un triunfo propio. Pero
resulta que todas esas campañas son pura mercadotecnia
españolista que tienen la función de promover y legitimar entre la
población la idea de España como nación y de esta forma, colaboran a
perpetuar la existencia de España como estado. Se trata de un
espectáculo que no es más que un circo mediático inflado de publicidad
privada y ejemplo de cómo nos quieren: embobados frente al televisor sin
hacer nada y siendo meros espectadores de la vida en general. Con la
que está cayendo y lo único que nos ofrecen es esto.. poco pan y pésimo
circo. Y en lo que al fascismo en Castilla se refiere, no conviene
olvidar que el españolismo es su base ideológica.
Todo esto es lo que desde Yesca,
consideramos que actualmente es el fascismo, contra lo que nos
rebelamos. Es a la ofensiva contra este sistema por lo que llamamos a
combatir a la juventud castellana. Contra la vuelta al sistema fascista
que oprimió a nuestro pueblo en el pasado que muchos quieren lograr, y
contra el sistema capitalista que sigue oprimiendo al pueblo trabajador
castellano. Animamos a toda la juventud de Castilla a
movilizarse, a participar en un 20N combativo y a acudir a las diversas
convocatorias de las coordinadoras o plataformas antifascistas.
Castilla obrera, fascistas fuera.
Contra la opresión capitalista, ¡no hay tregua!
Yesca, la Juventud Castellana y Revolucionaria